Categoría: | JMUSIC |
Genero: | Drama, Humor, Parodia, Romántico |
Clasificación: | Todos los publicos |
Advertencias: | Lemon |
Finalizado: | No |
Capitulo: | 2 |
Palabras | 2236 palabras |
- Vamos lindura ábreme la puerta, nos vamos a divertir mucho, ándale aparte tú me debes un favor y es hora de que me lo pagues, vamos. – le decía Aoi tras la puerta del cuarto de ruki.
- No, ya vete, estas ebrio – le decía de manera suplicante ruki.
- No te hagas del rogar cariño, anda no me dejes aquí con todo lo que tengo para ti – seguía insistiendo el pelinegro.
- No seas desvergonzado que no te das cuenta que mi hija está aquí. – no es que Aoi le diera asco o algo por estilo sino que el simplemente era de la idea de tener sexo con la persona que amas.
- Si ese es el problema entonces nos vamos a mi cuarto, anda ahí nadie nos va a descubrir siempre y cuando no gimas tan alto. – decía entre sonrisas perversas.
- Te vas o grito – fue lo último que escucho, al parecer el otro ya se había marchado, pero para sentirse más tranquilo decidió abrir la puerta para cerciorarse que así fuera, pero para su mala suerte no fue así.
En cuanto abrió la puerta Aoi entro mientras lo tomaba por la cintura para después comenzar a besarle el cuello, ruki intentaba por todos los medios librarse de aquella situación tan incómoda pero no conseguía nada.
- Vamos te va a gustar, no te hagas del rogar – decía mientras le quitaba la playera y le daba besos en aquel hermoso pecho, lo que provoco que saliera un gemido accidental de la boca del menor, esto excito aún más al pelinegro. - ves ya comienza a gustarte.
- Cállate – le dijo en un grito al otro – suéltame por favor.
- Papi que está pasando – la pequeña se había despertado al oír gritar a ruki.
- Nada mi amor vuelve a dormir – sabía que no podía decirle “hijita me violan” obviamente no.
- Con quien estas, esta oscuro pero alcanzo a distinguir a alguien. Acaso es mami – dijo con mucha emoción la pequeña. Estas palabras le llegaron al corazón a Aoi quien en ese momento soltaba a ruki.
- No preciosa, no soy tu mami, soy Aoi vine a pedirle un favor a tu papi pero ya me voy, duérmete.
- Hai Aoi-san – decía mientras se volvía a acostar.
- Ya será otro día lindura. – le sentencio el pelinegro a ruki antes salir de la habitación.
Los días pasaron mientras todo transcurría con la mayor tranquilidad posible, ruki casi no veía a Aoi debido a que sus estudios lo habían mantenido alejado de su casa, hasta que:
- Ruki- san podrías venir un momento – lo llamaba la señora de la casa.
- Dígame en que le puedo servir – contestaba al llegar al lado de aquella mujer.
- Tengo que salir de viaje por una semana y quiero que te encargues de la casa y del joven Aoi durante ese tiempo. – O_O ruki se desmayaba mentalmente.
- El joven Aoi no ira con usted – quería reafirmar su condena.
- No, es que con la universidad le es imposible, te encargo que no se me malpase – decía la mujer con una ligera sonrisa en el rostro.
- Si señora yo me haré cargo de todo – decía mientras veía como Aoi se asomaba desde su cuarto con una enorme sonrisa en el rosto que lo dejo casi helado.
- Papi, papi – llegaba su hija del jardín de niños que estaba a la vuelta de la esquina - ¿Qué crees papi?
- Que mi amor – le respondía amorosamente.
- Que la semana que viene me voy de campamento con los demás niños, solo tienes que firmarme esta autorización. – le estiraba una hoja. Ah que suerte se cargaba, sabía que si su hija se iba estaría a la merced de ese depredador.
- Pero hija eso no debe ser algo seguro, mejor quédate en casa si – más que una orden era una súplica.
- No seas amargado, deja ir a la niña seguro todos sus compañeros irán y no querrás que ella se sienta excluida. – decía Aoi quien terminaba de salir de su recamara para dirigirse hacia donde todos estaban.
- Si ruki-san deja ir a tu hija, mira así te encargas de todo lo que tienes pendiente, anda vamos fírmale el permiso – decía la dueña de la casa mientras akane lo miraba con ojitos de borreguito a medio morir, con todos presionándolo no tuvo otra opción más que firmar lo que significaba la pérdida de su virginidad se decía a sí mismo. Mientras su hija y la señora se marchaban Aoi aprovecho para declarar sus negras y sucias intenciones.
- Te imaginas una semana entera para mí y ti solitos, ahora si podrás gemir tan alto como quieras. – dijo mandándole una seductora mirada al otro que no cabía de los nervios que sentía.
- Pero todo esto es por culpa de mis papis – pesaba ruki – para que me hacen tan lindo, tierno y débil, también sus papas tienen la culpa, por hacerlo alto, fuerte y un pervertido sexual ¬¬ - sabía que esa sería la peor semana de su vida, pero aun no quería dar por perdida su virginidad xD intentaría hasta lo imposible para evitar aquello.
Los días restantes de esa semana pasaron rápidamente ya era lunes y la señora ya estaba con sus maletas dentro del auto de Aoi quien la llevaría al aeropuerto, mientras ruki se dirigía donde serían recibidos los niños que asistirían al campamento.
Después de dejar a akane en el autobús se fue al mercado, busco mil y un cosas con las cuales distraerse, no quería llegar a aquella casa sabía que el pervertido aquel podría estarlo esperando con quien sabe que juegos sucios y pervertidos o_O.
Ya había caído la noche y seguía sin animarse a regresar, pero sabía que no podía quedarse a dormir en la calle, alguien tan lindo como el en la calle solo sería el blanco perfecto para cualquier pervertido y mejor era perder con un pervertido desconocido a un extraño pensaba antes de llegar a aquella casa. Entro lo más sigiloso que pudo, casi de puntillas, al mínimo ruido la sangre se le helaba. Era tanta su tensión que no había notado que Aoi lo miraba desde la cocina divertidísimo de la manera en la que actuaba el pequeño. Sonrió victorioso al hallarse a un metro de su cuarto cuando alguien lo tomo por el hombro sintió como todo su cuerpo le fallaba y se desvanecía.
- Tanto miedo me tienes pequeño y sexy ruki-san – le dijo al oído el pelinegro.
- Etto, etto (awwwwww TTOTT ¿Por qué a mí?) – se preguntaba el pequeño mientras sus piernitas temblaban.
- Pues no tienes de que lindo, hoy no te toca festejo, tengo que salir a hacer guardia en el hospital central, pero prometo compensarte – le dijo mientras le daba un corto beso en el cuello de ruki.
Después de eso Aoi salió rápidamente de la casa, ruki abrió la puerta de su cuarto entro y le metió doble candado a la puerta puso un mueble frente la puerta y se aseguró que la ventana no dejara ni entrar un hilo de aire. Más valía ser precavió no vaya siendo que el otro se arrepintiera y regresara.
Para su buena suerte a Aoi le toco guardia nocturna casi toda la semana, el pequeño solo se le escondía en el día lo que no era ni difícil y a veces ni necesario como el otro llegaba muy cansado se la pasaba durmiendo todo el día, ruki solo le preparaba la comida y se la dejaba a tiempo en su cuarto o en el comedor ya lo tenía bien medidito y sabía a qué hora salía entraba y hasta cuando se bañaba solo así había logrado evitarlo. Pero su buena suerte no sería tanta.
Era viernes por la noche ruki pensaba que ese día Aoi también tendría guardia pero no era así, el pequeño había salido de su cuarto por algo de leche para poder dormir, cuando sintió como un cuerpo se le pegaba por la espalda.
- Juro que no sé dónde se encuentran las cosas de valor – dijo pensando en que era algún ladrón.
- Pero yo sí sé dónde lindura, y la más importante para mi hoy está frente a mí – a ruki se le cayó el vaso de leche por la impresión, casi le da un infarto al reconocer aquella voz O_O.
- Etto no te toca guardia, ya se te hizo tarde, corre que no llegas – decía mientras se volteaba y empezaba a empujar al mayor para que se marchara.
- No lindo, hoy no me toca guardia, pedí el día para compensarte el no estar contigo esta semana – decía mientras lo abrazaba para poder comenzar a besarlo.
- No suéltame, yo no quiero – por más que suplicara el otro no pensaba soltarlo por nada en el mundo. Eran tantas las ganas que le traía al otro que en menos de un segundo ya lo tenía sobre el suelo mientras lo besaba y acariciaba por todas partes.
°(>_<)°
- Es por aquí – decía la pequeña mientras señalaba la casa de Aoi.
- Segura linda.
- Si segura, muchas gracias por traerme a casa. – se había enfermado durante el campamento y le habían pedido a aquel caballero que la llevara hasta su casa.
- No agradezcas, anda entremos debo hablar con tu padre para darle las especificaciones del médico. – le respondía con una gran sonrisa, aquel hombre había ido a acompañar a su sobrino a aquel campamento y al ver que nadie se ofrecía a llevar a la pequeña akane a su casa el tomo la responsabilidad.
Entraron rápidamente a la casa, no se veía señal de que alguien estuviera ahí, todo parecía demasiado callado.
- Seguro papá ya está dormido, deje lo despierto para que venga a hablar con él.
- Si linda aquí los estaré esperando. – dijo al momento que akane se marchaba en busca de ruki. Cuando de repente oye un ruido por demás extraño en la cocina.
- ¿Qué demonios fue eso? – pensaba mientras se apresuraba a ir al lugar de donde provenían aquellos ruidos. La escena no era muy agradable un hombre alto de pelo negro sobre un indefenso y lindo hombrecito que forcejeaba intentando quitarse de encima al otro.
No lo pensó dos veces tomo lo primero que encontró y golpeo a ese gigante de pelo negro para rescatar a la linda doncella de sus garras o_O digo a ruki de sus garras. Ruki solo veía como aquel lindo chico de pelo negro pero corto le había salvado su preciada virginidad, por lo que su única reacción fue correr a abrazarlo.
- Gracias, gracias, te debo la vida – le decía entre sollozos.
- No me debes nada, ahora levántate y vámonos aquí corres muchos peligros. – le decía mientras lo levantaba.
- No puedo irme mi hija no está y sin ella no me voy a ningún lado.
- Tu hija se llama akane.
- Si de donde la conoces.
- Ahora no importa, ella está aquí vamos por ella y salgamos de aquí. – decía al tiempo que tomaba a ruki por el brazo y lo llevaba fuera de ahí. En la entrada principal encontraron a una preocupada akane por no haber encontrado a su papi lindo xD.
- Que paso papi te fui a buscar a tu cuarto y no estabas me asuste – le decía mientras lo miraba de arriba abajo era imposible no notar lo alterado que se encontraba. – paso algo malo.
- No linda tu papi se cayó al piso pero ya está bien yo lo salve =D de que algo se le fuera a enterrar –
- ¬¬ si muchas gracias.
- Bueno eso no importa ahora linda tú y tu papi se van conmigo a mi casa n_n es que tu papi corre el riesgo de volverse a caer aquí y verdad que no queremos eso. – le decía esto porque la niña aún era muy pequeña para comprender que se querían violar a su papá.
- Si claro, pero que pasara con la señora y con Aoi-san pensaran mal de nosotros papi.
- No lo creo linda – le decía para tranquilizarla – oiga pero mis cosas – le cuestionaba a su lindo y sexy héroe o_O (ruki baka cálmate).
- Después te compro más, ahora vámonos.
Y así fue como ruki se liberó de las garras de Aoi y se encontraba con su lindo y sexy héroe (de nuevo ruki baka baka) ya decía yo que no debía narrar yo mismo mi vida u.u bueno retomemos la historia =D. el pequeño ruki (ósea yo) comenzaría una nueva etapa de su vida al llegar esa linda persona que lo rescato.

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